jueves, 8 de enero de 2009

SOBRE EL DISCO DE FESTOS



Para los no especialistas diré que el disco de Festos, cuya imagen ilustra la entrada de hoy, es el documento escrito más antiguo hallado en territorio griego y uno de los rompecabezas más fascinantes que todavía espera al filólogo, arqueólogo o equipo multidisciplinar que nos sepa desentrañar su contenido. Se guarda entre otros muchos tesoros en el magnífico Museo Arqueológico de Heraclio, en Creta, y se llama así porque fue encontrado en las ruinas del palacio cretense de Festos. Data de la edad de Bronce. Aunque se desconoce cuál era su propósito y el mensaje que sobre él está impreso, sí se ha descubierto que algunos de los signos ideográficos que contiene coinciden con los del lineal A, (escritura que transcribe la antigua lengua del pueblo cretense que creó la cultura minoica y que también nos es desconocida por carecer de testimonios bilingües como la famosa piedra Rosetta) y los del lineal B, (silabario usado para transcribir el griego micénico que hablaban los héroes de la guerra de Troya).

Muchas veces me he pasado largos ratos observando los signos del disco e intentado imaginar lo que representan y cada año, al empezar el curso, lo menciono a mis alumnos y les digo que, si alguno de ellos piensa dedicarse al estudio de las civilizaciones antiguas, ahí tiene un reto que podría hacerle famoso.

Navegando por la red me encontré hace poco un interesante blog sobre escrituras antiguas publicado por Oksana Lewycky. Allí me he enterado de lo que se sabe hasta el momento sobre ese signo tan curioso consistente en un círculo con siete puntos dentro al que los estudiosos mencionan como signo 12. Representa un escudo , y coincide con un signo de la escritura ideográfica luvita que representa un pan. Por lo visto ese signo también existe en los jeroglíficos egipcios.

Siguiendo mi navegación he descubierto aquí la bonita teoría de que el disco podría contener una ley en verso de la mítica Tartesos.

Este pequeño objeto nunca defrauda a quienes se acercan a él seducidos por su enigma.