martes, 10 de mayo de 2016

EUROPA EUROPAE


Versión cantada del poema en la lengua materna del poeta

LEARN BY HEART THIS POEM OF MINE

Learn by heart this poem of mine;
books only last a little time
and this one will be borrowed, scarred,
burned by Hungarian border guards,
lost by the library, broken-backed,
its paper dried up, crisped and cracked,
worm-eaten, crumbling into dust,
or slowly brown and self-combust
when climbing Fahrenheit has got
to 451, for that's how hot
your town will be when it burns down.
Learn by heart this poem of mine.

Learn by heart this poem of mine.
Soon books will vanish and you'll find
there won't be any poets or verse
or gas for car or bus - or hearse -
no beer to cheer you till you're crocked,
the liquor stores torn down or locked,
cash only fit to throw away,
as you come closer to that day
when TV steadily transmits
death-rays instead of movie hits
and not a soul to lend a hand
and everything is at an end
but what you hold within your mind,
so find a space there for these lines
and learn by heart this poem of mine.

Learn by heart this poem of mine;
recite it when the putrid tides
that stink of lye break from their beds,
when industry's rank vomit spreads
and covers every patch of ground,
when they've killed every lake and pond,
Destruction humped upon its crutch,
black rotting leaves on every branch;
when gargling plague chokes Springtime's throat
and twilight's breeze is poison, put
your rubber gasmask on and line
by line declaim this poem of mine.

Learn by heart this poem of mine
so, dead, I still will share the time
when you cannot endure a house
deprived of water, light, or gas,
and, stumbling out to find a cave,
roots, berries, nuts to stay alive,
get you a cudgel, find a well,
a bit of land, and, if it's held,
kill the owner, eat the corpse.
I'll trudge beside your faltering steps
between the ruins' broken stones,
whispering "You are dead; you're done!
Where would you go? That soul you own
froze solid when you left your town."
Learn by heart this poem of mine.

Maybe above you, on the earth,
there's nothing left and you, beneath,
deep in your bunker, ask how soon
before the poisoned air leaks down
through layers of lead and concrete. Can
there have been any point to Man
if this is how the thing must end?
What words of comfort can I send?
Shall I admit you've filled my mind
for countless years, through the blind
oppressive dark, the bitter light,
and, though long dead and gone, my hurt
and ancient eyes observe you still?
What else is there for me to tell
to you, who, facing time's design,
will find no use for life or time?
You must forget this poem of mine.

György Faludy,  Learn This Poem of Mine by Heart: sixty poems and one speech, 1983


APRENDE DE MEMORIA ESTE POEMA MÍO

Aprende de memoria este poema mío,
los libros sólo duran un poco
y éste será tomado en préstamo, marcado,
quemado por los guardias de frontera húngaros,
perdido por la biblioteca, deslomado,
su papel desecado, arrugado y rasgado,
comido por los gusanos, al hacerse polvo,
u oscurecido lentamente y consumido,
cuando la temperatura haya alcanzado
451ºFarenheit, pues ese es el calor que hará
cuando tu ciudad se queme.
Aprende de memoria este poema mío.

Aprende de memoria este poema mío.
Pronto los libros se desvanecerán y hallarás que
no hay poetas o versos
ni gasolina para el auto o el bus. -o el coche fúnebre-
nada de cerveza para animarte hasta que estés pedo,
las tiendas de bebidas alcohólicas destrozadas o cerradas,
el dinero sólo apto para tirarlo,
mientras te acercas a ese día
en que la televisión transmite sin cesar
rayos mortales en lugar de grandes éxitos del cine
y ni un alma para echar una mano
y todo está acabado
menos lo que guardas en tu mente,
así que encuentra un espacio para estas líneas
y aprende de memoria este poema mío.

Aprende de memoria este poema mío;
recítalo cuando las pútridas mareas
que apestan a la lejía desprendida de sus camas,
cuando el vómito rancio de la industria se extienda
y cubra cada palmo de la tierra,
cuando haya matado todos los lagos y estanques,
la Destrucción encorvada en su muleta,
hojas negras pudriéndose en cada rama;
cuando las gárgaras de la peste atasquen la garganta de la Primavera
y la brisa del ocaso sea veneno, ponte
la máscara de gas y línea a
línea declama este poema mío.

Aprende de memoria este poema mío
de manera que, muerto, aún compartiré el tiempo
en que tú no puedas soportar una casa
falta de agua, luz o gas,
y salgas dando tumbos a buscar una cueva,
raíces, bayas, frutos secos para sobrevivir,
a conseguirte un garrote, encontrar un pozo,
un poco de tierra, y, si está ocupada,
matar al dueño, comerte el cadáver.
Yo marcharé a duras penas tras tus pasos vacilantes
entre las piedras rotas de las ruinas,
susurrando: "Estás muerto, estás acabado!
Dónde irías? Esa alma que posees
se heló cuando dejaste tu ciudad."
Aprende de memoria este poema mío.

Puede que sobre ti, en la tierra,
no quede nada y tú, debajo,
en lo hondo de tu búnker, preguntes cuánto queda
antes de que el aire envenenado se filtre
a través de capas de plomo y cemento. ¿Puede
haber tenido algún sentido el Hombre
si así es como la cosa debe terminar?
¿Qué palabras de consuelo puedo mandar?
¿Admitiré que he llenado mi mente
durante días sin cuento, a través de la ciega
opresiva oscuridad, la amarga luz,
y, por estar muerto y fuera por largo tiempo, mis heridos
y antiguos ojos todavía te observan?
¿Qué más hay que pueda yo contarte
a ti, que al afrontar los designios del tiempo,
no encontrarás utilidad a la vida o el tiempo?
Debes olvidar este poema mío.




lunes, 18 de abril de 2016

SABER ESTIMAR


   
 Ninguno hay que no pueda ser maestro de otro en algo, ni hay quien no exceda al que excede. Saber disfrutar a cada uno es útil saber. El sabio estima a todos porque reconoce lo bueno en cada uno y sabe lo que cuestan las cosas de hacerse bien. El necio desprecia a todos por ignorancia y por elección de lo peor.

Oráculo manual y arte de prudencia. ( 1647 ) Baltasar Gracián  

Retrato de Gracián conservado en Graus, donde estuvo desterrado a consecuencia de la publicación de la tercera parte de su obra "El Criticón" (fuente: Wikipedia Commons)   








lunes, 21 de marzo de 2016

Combatir la intolerancia


Hoy, Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, según el calendario de la UNESCO, es un día tan bueno como otro cualquiera para reflexionar sobre esta lacra que, lejos de disminuir, parece recrudecerse de nuevo, al menos en esta Europa que tan poco honor está haciendo a los valores de los que dice ser la cuna y hogar.

Os dejo primero un texto sobre el combate contra la intolerancia del recientemente fallecido Umberto Eco. Luego algunas referencias de actividades en las que podemos implicarnos, si queremos contribuir y educarnos.


(Umberto Eco. Imagen encontrada en TVblog.it)

Los intelectuales no pueden luchar contra la intolerancia salvaje, pues, frente a la pura animalidad sin pensamiento, el pensamiento está desarmado. Pero es demasiado tarde cuando se enfrentan a la intolerancia doctrinal, porque cuando la intolerancia se hace doctrinal, es demasiado tarde para combatirla, y aquellos que debieran hacerlo se convierten en las primeras víctimas.

Y sin embargo, ahí está el deasafío. Educar en la tolerancia a los adultos que se disparan por razones étnicas y religiosas es tiempo perdido. Demasiado tarde. Así pues, la intolerancia salvaje se combate en la raíz, por medio de una educación constante que debe comenzar desde la más tierna infancia, antes de que se escriba en un libro, y antes de que se convierta en una corteza de comportamiento demasiado gruesa y dura.

Las migraciones, la tolerancia y lo intolerable. Cinqui ecritti morali.  Umberto Eco  (ed.Bompiani  1997)