viernes, 31 de mayo de 2019

La belleza de lo efímero

   

Si nunca desaparecieran las gotas de rocío en Adashino, si se mantuviera siempre inmóvil el humo sobre la colina de Toribe y viviésemos eternamente, sin cambio ni transformación, ¿nos conmovería el frágil y delicado encanto de las cosas? Las cosas son bellas precisamente porque son quebradizas y pasajeras.

  La efímera no llega a ver la noche del día en que nació. ¿Y no muere la cigarra del estío sin conocer la primavera ni el otoño?

   ¡Qué afortunados los que puedan vivir despacio y despreocupados aunque sea un solo año! Pero si uno no se siente insatisfecho y no se conforma con el paso de las horas, todo el tiempo, aunque viva mil años, le parecerá tan breve como una noche, como un sueño.

  No podemos vivir para siempre en este mundo. ¿Qué sentido tiene, por tanto, esperar la decrepitud de la vejez? Cuanto más larga es la vida, tanto mayor es la confusión. Morir antes de cumplir los cuarenta es el mejor modo de vivir sin tener que saborear la vergüenza. Pasada esa edad, uno ya no se ruboriza de su fealdad y no ve objeción para alternar con uno u otro. En el ocaso de sus días uno mima a sus hijos y nietos, y desea algunos años más para verlos prosperar. El apego al mundo es cada vez mayor, más arraigado, mientras se va perdiendo la capacidad para sentir el encanto de las cosas frágiles y efímeras. ¡Qué lástima!

                                                         Pensamientos al vuelo, Yoshida Kenkō 
                                       (traducción de Justino Rodríguez, Editorial ERRATA NATURAE 2019)
                                                        

viernes, 15 de febrero de 2019

Inmortal Afrodita (Elitis glosando a Safo)



Versión cantada Eleuteria Arvanitaki


ΑΘΑΝΑΤΗ ΑΦΡΟΔΙΤΗ 
Αθάνατη Αφροδίτη του Διός κόρη,
όλο παγίδες στήνεις της αγάπης.
Δέσποινα παρακαλώ,
μη να χαρείς,
μη ρίχνεις άλλο βάρος
από καημούς και πίκρες στην ψυχή μου.
Δέσποινα παρακαλώ,
μη να χαρείς.
Τι να 'ναι πάλι τι
εκείνο που ποθεί η τρελή καρδιά μου.
Ποια να 'ναι πάλι αυτή
που την Πειθώ ικετεύεις να σου φέρει πίσω.
Ποια να πονέσεις σ' έκανε Σαπφώ
Ποια να 'ναι πάλι αυτή
που την Πειθώ ικετεύεις να σου
φέρει πίσω.
Έλα λοιπόν ακόμα μια φορά
να με λυτρώσεις απ' τα βάσανά μου.

Οδυσσέας Ελύτης 
 

INMORTAL AFRODITA


Inmortal Afrodita, hija de Zeus,

siempre tiendes trampas de amor

Señora te lo ruego,

no te ensañes,

no eches otra carga

de zozobras y amarguras a mi alma

Señora te lo ruego,

no te ensañes,

qué es otra vez qué

aquello que desea mi loco corazón.

¿Quién es esa que de nuevo

suplicas a Persuasión que te devuelva?

¿Quién es la que te ha hecho sufrir Safo?

quién es otra vez ésa

que suplicas a Persuasión que te devuelva

Ven, pues, una vez más

para librarme de mis tormentos
Si no lo conoces, puedes leer el poema original de Safo que inspiró a Elitis  aquí y su traducción al castellano aquí.

viernes, 18 de enero de 2019

domingo, 2 de diciembre de 2018

Homero ilustrado

Sello minoico de ágata encontrado en la tumba llamada "del guerrero Gripa" en Pilos, junto al palacio de Néstor (fuente LIFO)





dibujo de la escena representada en el sello (fuente LIFO)





jueves, 1 de noviembre de 2018

Ánimas griegas



λοίσθια δὴ τάδε πατρὶ φίλωι περὶ χεῖρε βαλοῦσα

            εἶπ᾽ Ἐρατὼ χλωροῖς δάκρυσι λειβομένα·
«ὦ πάτερ, οὔ τοι ἔτ᾽ εἰμί, μέλας δ᾽ ἐμὸν ὄμμα καλύπτει
            ἤδη ἀποφθιμένης κυάνεον θάνατος.»


Estas palabra a su padre querido a los brazos echándose
dijo Erato con frescas lágrimas llorando:
“Padre, ya no soy tuya, negra cubre mis ojos 
 azules, agonizando yo ya, la muerte.”
  Anthologia Graeca VII 346

Hermes conduce el alma de la difunta Mirrina al Hades
Lécito del Museo Arqueológico Nacional en Atenas
fuente: Wikipedia


οὐκέτι δὴ πλωτοῖσιν ἀγαλλόμενος πελάγεσσιν
            αὐχέν᾽ ἀναρρίψω βυσσόθεν ὀρνύμενος,
οὐδὲ παρ᾽ εὐσκάλμοιο νεὼς περικαλλέα χείλη
            ποιφυξῶ τἀμᾶι τερπόμενος προτομᾶι·

ἀλλά με πορφυρέα πόντου νοτὶς ὦσ᾽ ἐπὶ χέρσον,
            κεῖμαι δὲ +ῥαδινὰν+ τάνδε παρ᾽ ἠιόνα


Ya nunca más en los navegables mares exultante
el cuello alzaré desde el fondo impulsándome,
ni junto a  los preciosos bordes de una  nave  de buenos escálamos
soplaré de gozo con mi imagen en el mascarón de proa:
 sino que me sacó la oscura humedad del ponto a tierra,
y yazgo  en esta +estrecha+ orilla
                                                                          Anthologia Graeca VII  215