domingo, 13 de septiembre de 2009

Paseo por el Aqueronte

(el río Aqueronte visto por massonth )

Al leer en el título el nombre del río que lleva al Reino de los Muertos, quizá alguno piense que la vuelta al trabajo me ha sentado fatal o que tengo un día especialmente negro. Nada más lejos de mis intenciones que amargarle el día a nadie.

El caso es que el río Aqueronte como casi todos los lugares de la mitología griega, existe también en la realidad y puede visitarse. De hecho, algunos emprendedores helenos han decidido recuperar el oficio de Caronte y como cuentan en un reciente artículo de TA NEA se dedican a llevar en su barca no sólo el alma sino también los mortales cuerpos de los modernos turistas.

Evidentemente, han renovado un tanto la travesía :

Primero los llevan a ver las cuevas de Perséfone, grutas marinas donde según la tradición se bañaba desnuda la diosa reina de los Infiernos.

Luego, mientras navegan por el río de la pena, les cuentan cómo fue en aguas de esta comarca donde Tetis sumergió a su hijo Aquiles sosteniéndolo por el famoso talón para hacerlo inmortal y les invitan a lavarse las manos con el agua del río para que ellos también se hagan poderosos .

Finalmente llegan al destino de la excursión , el Necromancio , antiquísimo centro del culto a Gea y entrada al Hades. Allí se pueden visitar, además de la ermita moderna y los restos de las tumbas de tres niños de época micénica, las ruinas del antiguo oráculo donde se iba a consultar a los muertos como Ulises en la escena descrita por Homero en el canto XI de la Odisea.

Además de ilustrarles sobre mitología el capitán Aristóteles inculca a sus pasajeros el amor por la naturaleza enseñándoles las maravillas de la zona: tortugas y culebras de agua, mariposas azules o nidos impermeables de golondrina. Ya estoy soñando con ir a conocerlo la próxima vez que visite Grecia.

Podéis encontrar una detallada descripción del Hades y su geografía en el Fedón de Platón.

A los que les quede mucho tiempo y dinero para viajar quizá les apetezca llegarse hasta Australia para navegar por el Aqueronte de los antípodas.