jueves, 1 de octubre de 2015

Gilgamesh en el mercado negro



La tablilla con las líneas inéditas de la epopeya de Gilgamesh (foto  © Osama S.M. Amin)


Los caminos del señor son inescrutables y las razones de nuestro arrugado mundo para estar eternamente agradecidos a los aguerridos kurdos innumerables. Resulta que gracias a la creativa política de protección y recuperación del patrimonio del Museo de Solimania  los lectores actuales de  la epopeya de Gilgamesh pueden disfrutar de veinte líneas más de la obra.

En medio del escandaloso expolio de las antigûedades iraquíes que sucedió a la invasión de Iraq por las tropas occidentales durante la guerra del Golfo, los responsables de este museo del Kurdistán iraquí decidieron poner en marcha un original plan para frenarlo. Se pusieron de acuerdo con los contrabandistas de la zona para que interceptaran la salida de piezas arqueológicas del país. Cuando alguien contactaba con los contrabandistas para que les ayudaran a sacar la piezas ilegalmente  del país, estos avisarían al museo, el cual les pagaría un precio por la pieza sin hacer preguntas acerca de su procedencia o vendedor. Entre las piezas recuperadas por este procedimiento está la colección de tablillas babilonias entre las que se encontró la de la fotografía que ilustra esta entrada. El precio pagado por la tablilla en cuestión fue 800 dólares, un precio que contentó al vendedor porque, a la hora de negociar, sólo tenía en cuenta el tamaño de la tablilla y no tenía idea del especial valor del contenido de la misma.

La tablilla  mide 11cm. de largo por 9'5 de ancho y 7 de grueso. Según la información con la que se expone en el museo, pertenece al período Babilonio antiguo ( 2003-1595a.C) o, según los profesores especialistas Faruk Al-Rawi y Andrew R. George, al Neo-babilonio ( 626-539 a.C.). Su contenido añade veinte líneas a las que ya se conocían del poema babilonio de Gilgamesh, antecedente de la Odisea de Homero.  En estas líneas se continúa la descripción del bosque de cedros que Gilgamesh taló cuando se internó en él con su compañero Enkidu para matar a Umbaba. El fragmento habla del ruido provocado por los monos, las cigarrras y las numerosas y variadas aves que rodean a Umbaba.


Fuente: ANCIENT HISTORY et cetera