lunes, 30 de noviembre de 2009

EL LADRILLO


Es una alegría constatar que en este país todavía hay gente que tiene sueños y aún más que los comparta y los contagie.

El sueño que me alegró la otra tarde lo ha tenido mi colega Pompilo, chironiano con vocación marinera , promotor incansable de la Wikipedia , filólogo apasionado, homerófilo, devoto de lexicógrafos pioneros y dispensador de la sonrisa más cálida de esta orilla del Ebro .

Ha propuesto que los profesores y estudiantes de griego nos arremanguemos para traducir al español y poner en línea el magnífico diccionario de griego que en 1843 publicó la imprenta de la Universidad de Oxford y desde entonces ha tenido nueve ediciones y ha sido digitalizado para su uso público y gratuito en red por el proyecto PERSEUS, la biblioteca digital de la universidad americana de Tufts .

La colosal obra a la que los angloparlantes se refieren abreviadamente con las siglas L.S.J. para mí ha sido toda la vida "el ladrillo". Pero no porque me parezca un aburrimiento o una pesadez semejante joya, sino por su considerable peso, que resulta de lo más práctico para prensar libros recién forrados y flores silvestres, pero requiere de una fuerza física no desdeñable para sacarlo de la estantería y sostenerlo con cierta dignidad.

Siempre me ha fascinado la capacidad de trabajo y erudición de sus autores. El primero de ellos fue el reverendo Henry Liddell, que fue decano del Christ Church College de la Universidad de Oxford, amigo de Lewis Carroll y padre de la niña que inspiró "Alicia en el país de las Maravillas" y "Alicia a través del espejo". Se basó en el trabajo previo de un alemán, Franz Passow, que colaboró también como asesor en la traducción al inglés y ampliación que Liddell y su colaborador Robert Scott hicieron en esta magna obra.

La colaboración de los dos filólogos ingleses dio pie a un malintecionado poemilla que dice así en el idioma original:
Two men wrote a lexicon, Liddell and Scott; Some parts were clever, but some parts were not. Hear, all ye learned, and read me this riddle, How the wrong par wrote Scott, and the right part wrote Liddell.

y que podríamos traducir así : "Dos hombres escribieron un diccionario, Liddell y Scott; Algunas partes eran ingeniosas, pero otras no. Oid, todos los eruditos, y mi adivinanza leed: cómo las partes incorrectas las escribió Scott y las buenas Liddell."

Según dicen algunos, el chascarrillo tiene su origen en la respuesta que Liddell daba cuando alguno de sus alumnos se excusaba por una traducción o una palabra griega que le había mandado corregir diciendo que lo había encontrado así en su diccionario: "Esa parte es de Scott." Contestaba el buen hombre.

Parece que el trabajo además de un gran prestigio y el agradecimiento de todos los amantes de la lengua griega posteriores que hemos tenido la oportunidad de consultarlo, le proporcionó al decano un buen provecho económico, parte del cual invirtió en una hermosa escalera de madera finamente labrada con intrincadas figuras para el decanato, que seguramente haría las delicias de sus numerosos hijos.



Fotos de la entrada de hoy:
Portada de la edición de 1996 del voluminoso diccionario

y caricatura de Henry Liddell

(Wikimedia Commmons)